Beneficios del entrenamiento de fuerza en los deportistas de resistencia

Beneficios del entrenamiento de fuerza en los deportistas de resistencia

El entrenamiento de fuerza puede mejorar la economía del esfuerzo, inducida por una mejora en la técnica deportiva. Esto puede permitirle al deportista trabajar a la misma intensidad absoluta (velocidad, o potencia) con menor esfuerzo, o en términos prácticos para el ciclismo, pedalear a un determinado ritmo a un menor grado de esfuerzo percibido. Estudios demostraron que el entrenamiento pliométrico tuvo mejores beneficios sobre la economía de carrera que los entrenamientos con sobrecarga convencionales.

Se sabe que el entrenamiento de fuerza puede mejorar la capacidad para realizar ejercicios de corta duración y alta intensidad, tales como un sprint en ciclismo de ruta, un desnivel positivo en mountain bike, un obstáculo en las carreras de montaña estilo militar o hasta para el cierre en un Ironman. El entrenamiento de fuerza puede prevenir lesiones. Este es un aspecto fundamental en todos los deportes de resistencia, ya que las lesiones afectan significativamente la consistencia del entrenamiento, y ponen en riesgo la continuidad de la persona en el deporte, algo que es fundamental en todos los niveles, desde el deportista de alto nivel hasta el amateur.

Otro aspecto del entrenamiento de fuerza es que puede retrasar la fatiga en una competición, particularmente al final de la misma. Esto es de particular importancia para esfuerzos prolongados como un rally o marathon en el ciclismo, o una prueba de ultra-resistencia como el Ironman. Además, se sabe que este tipo de entrenamiento puede incrementar la producción de potencia asociada al VO2 máx. (P.máx.)en el ciclismo. Hay que destacar que la P.máx. (Fuerza máxima) es el indicador clave del rendimiento, y claramente más importante que el mismo VO2 máx.

El entrenamiento de fuerza puede disminuir la percepción del esfuerzo a la intensidad absoluta a la que se produce el umbral del lactato. Esto tiene una importancia fundamental para las pruebas que se realizan por debajo de esta intensidad, tales como un maratón, ya que a la misma percepción del esfuerzo pre-entrenamiento, el deportista puede trabajar a una mayor intensidad absoluta (velocidad). El entrenamiento de fuerza puede mejorar el rendimiento en pruebas contrarreloj. Esta es quizás una de las respuestas clave de este tipo de entrenamiento, ya que las competiciones implican realizar una distancia dada en el menor tiempo posible.

Otro beneficio y quizás uno de los más atractivos, es su efecto anti-envejecimiento que puede prevenir la sarcopenia (pérdida de células musculares) inducida por la edad. La fuerza muscular es un componente clave de la aptitud física, por lo que poseer niveles adecuados de la misma es clave para mantenerse saludable.

Dicho esto, es evidente la necesidad de incluir este tipo de trabajo dentro del entrenamiento, los beneficios a nivel de rendimiento están claros. Es importante destacar que los beneficios no van a ser igual para un neófito en este tipo de deportes que para una persona con un nivel de rendimiento relativamente alto. A pesar de esto, los beneficios son visibles para cualquier tipo de deportista.

Recuerda que es muy importante fijarte metas a corto, mediano y largo plazo, de esta forma al momento de realizar tu planeación podrás evaluar si los estímulos están siendo adecuados.